José Rubén Zamora: tres años en la cárcel, entre premios internacionales y laberintos legales

“No es tan bueno como aparenta”, advierte José Carlos Zamora. “Todo todavía está complicado y lejos de arreglarse. Porque, por un lado, mi papá tiene ese segundo caso en el que la audiencia lleva 30 meses de retraso y, mientras eso no se resuelva, aunque aquí todo se resolviera, él sigue en prisión preventiva”.

El laureado periodista guatemalteco José Rubén Zamora, que lleva casi tres años en la cárcel, fue galardonado a inicios de octubre con el premio Albies por su lucha contra la corrupción otorgado por la Fundación Clooney para la Justicia. La entrega del reconocimiento estuvo a cargo de la actriz Meryl Streep, quien además dedicó unas palabras al comunicador. “País tras país, se puede ver cómo los periodistas son perseguidos solo por hacer su trabajo”, dijo antes de entregarle una estatuilla al hijo del fundador de elPeriódico. “Nunca debemos permitir que el periodismo sea criminalizado. Investigar, escribir y hablar no es un crimen. Jose Rubén Zamora debería estar libre hoy y, más importante aún, debería poder continuar el trabajo que lo llevó a prisión”.

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Su hijo mayor, José Carlos Zamora, recibió el reconocimiento durante la gala celebrada en Londres, Inglaterra, el pasado fin de semana. Pero, mientras, fuera de su país, sigue recibiendo galardones y con el apoyo de organizaciones de periodistas y de derechos humanos locales y extranjeras por lo que consideran que es una investigación a un periodista incómodo, en Guatemala sigue enfrentando un laberinto judicial que, lejos de resolverse, sigue sumando obstáculos.

El domingo, al siguiente del evento en el que fue reconocido en Londres, se hizo público que la Cámara Penal de la Corte Suprema de Justicia (CSJ) del país centroamericano, aceptó parcialmente una casación presentada por la defensa de Zamora y ordenó realizar un nuevo análisis de la sentencia emitida en su contra en 2023 por el delito de lavado de dinero.

“No es tan bueno como aparenta”, advierte José Carlos Zamora. “Todo todavía está complicado y lejos de arreglarse. Porque, por un lado, mi papá tiene ese segundo caso en el que la audiencia lleva 30 meses de retraso y, mientras eso no se resuelva, aunque aquí todo se resolviera, él sigue en prisión preventiva”.