En Guatemala existe una creencia muy extendida: que únicamente los diputados pueden crear leyes. Sin embargo, nuestra Constitución Política establece algo muy diferente y profundamente democrático. El Artículo 174 reconoce que la sociedad civil también tiene el derecho de presentar iniciativas de ley ante el Congreso de la República.
Esto significa que cualquier grupo organizado de ciudadanos —asociaciones, colectivos, organizaciones civiles, cámaras empresariales, universidades, o incluso un grupo de personas con un objetivo común— puede redactar una propuesta de ley y entregarla formalmente para que el Congreso la conozca y tramite.
Es un mecanismo jurídico poco utilizado, pero extremadamente valioso, porque abre una puerta real para que la ciudadanía participe en la construcción del país.